El sindicato había anunciado inicialmente una jornada de “brazos caídos” de 5:00 a 24:00 horas para este martes, además de la suspensión de horas extras desde el 27 de febrero, como medida de presión para exigir mayores recursos destinados al mantenimiento de trenes e instalaciones, así como mejoras en las condiciones laborales del personal operativo.
Sin embargo, tras mesas de diálogo con autoridades del Gobierno capitalino y directivos del Metro, el SNTSTC confirmó la cancelación de la protesta luego de alcanzar compromisos en materia técnico-operativa. Entre los puntos acordados destacan revisiones a programas de mantenimiento, suministro de refacciones y seguimiento a condiciones de seguridad en diversas áreas del sistema.
De acuerdo con los posicionamientos oficiales, los temas que aún permanecen pendientes serán abordados en una reunión programada para el 4 de marzo, lo que abre un compás de negociación que, por ahora, desactiva el riesgo de afectaciones masivas al servicio.
La cancelación representa un respiro para los más de cuatro millones de usuarios que diariamente utilizan la red del Metro, considerada la columna vertebral de la movilidad en la capital del país. Una protesta de esta naturaleza habría impactado directamente la operación en las 12 líneas del sistema.
Pese a ello, este martes se han reportado retrasos aislados en líneas como la 3, 7, 8, A y B, aunque el sindicato precisó que dichas incidencias no están relacionadas con la protesta cancelada, sino con causas operativas habituales. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre interrupciones mayores derivadas del conflicto laboral.
El episodio vuelve a colocar en el centro del debate el estado de mantenimiento del Metro capitalino y la suficiencia presupuestal destinada a infraestructura crítica. Aunque el acuerdo evita una afectación inmediata, persisten cuestionamientos sobre la sostenibilidad técnica y financiera del sistema, particularmente tras los incidentes registrados en años recientes y la presión constante sobre su capacidad operativa.
Por ahora, tanto el sindicato como el Gobierno capitalino han reiterado su disposición al diálogo institucional como vía para atender las demandas laborales y técnicas. El desarrollo de la reunión prevista para el 4 de marzo será clave para evaluar si los compromisos asumidos se traducen en acciones concretas que fortalezcan la operación y seguridad del Metro.












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