El Sistema Cutzamala, una de las infraestructuras hídricas más importantes del país, registra actualmente un almacenamiento de 690.83 millones de metros cúbicos, equivalente al 88.28% de su capacidad total, de acuerdo con datos oficiales. Aunque en la última semana se reportó una disminución de 5.27 millones de metros cúbicos debido a extracciones para consumo humano y riego agrícola, los niveles se mantienen en rangos considerados óptimos y sin riesgo inmediato de sequía.
Este comportamiento positivo se refleja en las tres presas que integran el sistema. Valle de Bravo alcanza un 92.11% de llenado, Villa Victoria se ubica en 85.36%, mientras que El Bosque registra 83.50%. En conjunto, estos indicadores representan los mejores niveles de almacenamiento en los últimos siete años, impulsados principalmente por las lluvias por encima del promedio registradas durante 2025.
En cuanto al suministro, el Cutzamala aporta actualmente un caudal promedio de 14.600 metros cúbicos por segundo (m³/s) al Valle de México. De este volumen, 8.951 m³/s se destinan a la Ciudad de México, operados por el Sistema de Aguas de la capital (SACMEX/SEGIA), y 5.649 m³/s al Estado de México, a través de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM).
Autoridades federales y locales han señalado que, pese a la llegada del periodo de estiaje, no existe un riesgo inmediato de desabasto generalizado. Sin embargo, se prevén ajustes operativos, como una reducción gradual en el bombeo desde el sistema y una mayor dependencia de fuentes alternas, principalmente pozos locales, para garantizar la continuidad del servicio.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha subrayado que la recuperación del Cutzamala es resultado tanto de las condiciones climáticas favorables como de una gestión más cuidadosa de las extracciones, aunque advierte que la estabilidad de los niveles dependerá del comportamiento de las lluvias en los próximos meses y del uso responsable del recurso.
Especialistas coinciden en que, si bien las cifras actuales ofrecen un margen de tranquilidad para la zona metropolitana, el sistema sigue siendo vulnerable ante periodos prolongados de sequía, crecimiento urbano y sobreexplotación de acuíferos, por lo que recomiendan mantener estrategias de ahorro y eficiencia hídrica.
De acuerdo con Conagua, SACMEX y CAEM, el seguimiento semanal de los niveles y del caudal permitirá realizar ajustes oportunos para minimizar afectaciones a la población y al sector agrícola, en un contexto donde el agua continúa siendo un factor crítico para la sostenibilidad del Valle de México.












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