El Congreso de la Ciudad de México analiza una iniciativa para endurecer las sanciones contra quienes paseen a sus perros sin correa en espacios públicos, una conducta que actualmente se clasifica como infracción cívica menor, pero que podría elevarse de categoría ante el aumento de reportes de mordeduras y conflictos en calles y parques de la capital.
La propuesta fue presentada el 3 de marzo de 2026 por la diputada Olivia Garza, integrante del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional en el Congreso local, y plantea reclasificar esta falta dentro de la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México para aumentar las sanciones aplicables a los dueños de mascotas que no utilicen correa en espacios públicos.
Actualmente, esta conducta se encuentra catalogada como una infracción tipo B, lo que implica multas de entre 11 y 40 Unidades de Medida y Actualización (UMAs), arresto administrativo de 13 a 24 horas o trabajo comunitario de seis a doce horas. Con la modificación propuesta, pasaría a ser una infracción tipo C, considerada de mayor gravedad dentro del marco cívico capitalino.
De aprobarse la reforma, las sanciones se ajustarían a multas de entre 21 y 30 UMAs —equivalentes aproximadamente a entre 2 mil 463 y 3 mil 519 pesos—, arresto administrativo de 25 a 36 horas o trabajo comunitario de 12 a 18 horas. La medida busca fortalecer la tutela responsable de animales de compañía y reducir incidentes que puedan poner en riesgo a peatones y a otras mascotas.
De acuerdo con la argumentación presentada ante el pleno del Congreso de la Ciudad de México, la capital del país concentra uno de los mayores números de reportes por mordeduras de perro a nivel nacional, un fenómeno que ha generado preocupación entre autoridades sanitarias y de seguridad pública.
Datos de la Secretaría de Salud y del sistema nacional de vigilancia epidemiológica han señalado que cada año se registran miles de atenciones médicas relacionadas con agresiones caninas, muchas de ellas ocurridas en espacios públicos donde los animales circulan sin control de sus dueños.
La iniciativa también subraya que el objetivo no es criminalizar a los propietarios de mascotas, sino promover una cultura de convivencia responsable en parques, banquetas y zonas recreativas. El uso de correa, sostienen los promoventes, permite prevenir accidentes, ataques y conflictos entre animales, además de facilitar el control de los perros en entornos urbanos densamente poblados.
Tras su presentación en sesión ordinaria, la propuesta fue turnada a comisiones para su análisis y eventual dictaminación. En caso de avanzar en el proceso legislativo, el proyecto deberá ser discutido y votado por el pleno del Congreso de la Ciudad de México, por lo que aún no constituye una modificación vigente a la legislación capitalina.
Mientras tanto, el debate público se ha centrado en el equilibrio entre reforzar la seguridad en espacios públicos y promover la responsabilidad de los dueños de mascotas sin recurrir a sanciones excesivas, en una ciudad donde la convivencia con animales de compañía forma parte de la vida cotidiana de millones de habitantes.












Deja una respuesta